La Alpujarra almeriense, un oasis de tranquilidad que te sorprenderá

La zona de la Alpujarra más conocida se encuentra en Granada, pero zona de Almería alberga algunos de los puntos más bonitos de la provincia, siendo una parte de la Alpujarra muy poco conocida. Cuenta con un total de 22 pueblos que se sitúan entre la Sierra de Gádor y Sierra Nevada. Una zona única, por el contraste de sus pueblos que se asientan entre desierto.

Estos son algunos de los pueblos con más encanto de la Alpujarra almeriense.

Alhama de Almería

Alhama de Almería

Esta localidad, habitada en la actualidad por unos 4.000 habitantes, fue construida primero por los romanos, y más tarde por los árabes. Muestra de ello es la gran cantidad de restos arqueológicos hallados en la zona, tales como “La Puente”, un viaducto romano excepcionalmente bien conservado; o la “Loma de Galera”, un conjunto de necrópolis de época prehistórica. Asimismo, el nombre de Alhama, de origen árabe, significa “agua sagrada”, en relación a las aguas termales que proceden de la cercana Sierra de Gádor. Dichas aguas son ahora aprovechadas por el Balneario San Nicolás, ubicado en el centro del pueblo.

Padules

Padules

Padules también está fuertemente influenciado por la cultura morisca de antaño. El casco antiguo de Padules acoge edificios tan emblemáticos como la iglesia de Santa María La Mayor, cuyos muros aún conservan el auténtico color terroso de la Alpujarra. A su vez, en la plaza del Barrio Bajo podemos contemplar la llamada Cruz de Humilladero, cuyo significado nos transporta a la rebelión de las Alpujarras por parte de la población morisca a finales del siglo XVI. Finalmente, también merece la pena destacar los llamados Canales de Padules, unos senderos acuáticos excavados por el río Andarax en la roca que lo encauza.

Si visitas este pueblo, no puedes irte sin probar su vino, famoso por su excepcional materia prima, la uva de Ohanes.

Almócita

Almócita

A solo dos kilómetros del anterior pueblo se encuentra la localidad de Almócita, cuyo nombre de origen árabe significa “el de en medio”, por encontrarse justo a la mitad del trayecto que lleva al centro de la Alpujarra.

Llamará tu atención los poemas y pinturas plasmados en las paredes de sus casas blancas, todo un homenaje a la faceta artística que numerosos escritores románticos del siglo XIX descubrieron en esta comarca.

Además, en Almócita se encuentra el antiguo barrio judío, con un aljibe-lavadero de origen árabe que es una de las instalaciones hidráulicas más antiguas de la Alpujarra.

Si te apetece disfrutar de un paseo al airee libre, debes saber que desde Almócita, situado a una altitud de 835 metros, parten varias rutas de senderismo con dificultades muy variadas.

Fondón

Fondón

Fondón es famoso por acoger uno de los tesoros arquitectónicos más valorados de la Alpujarra, la casa palacio de los Godoya, una suntuosa edificación construida entre los siglos XVII y XVIII, por encargo de una de las familias nobles castellanas que vinieron a repoblar la Alpujarra tras la expulsión de los moriscos en 1571. Desde el año 2011 aloja en su interior un centro cultural volcado en la difusión del arte y la historia de este rincón perdido.

Laujar de Andarax

Laujar

Se considera el corazón de la Alpujarra almeriense, Laujar de Andarax, conocida como la caverna de la montaña por los antiguos moradores árabes. El río es el centro de esta localidad, en todos los sentidos, da nombre al pueblo y ha regido su tradicional estilo de vida. Sus aguas dividen en dos el pueblo y los innumerables árboles frutales que florecen alrededor.

No puedes perderte El Nacimiento, donde nace el río, así como algunas joyas arquitectónicas como la iglesia de la Encarnación ―de estilo mudéjar y barroco―, los restos de una antigua alcazaba árabe, o la Casa Señorial de la familia Moya.

Bayárcal

Bayárcal

Situado a más de mil doscientos metros de altura a los pies de Sierra Nevada encontramos a Bayárcal. Sus casas blancas y aterrazadas ofrecen una imagen única cuando se produce la boria bayarquera, días de bruma y frío en los que las nubes quedan por debajo del caserío. Gracias a los ríos y arroyos que lo rodean cuentan con amplios campos de frutales y huertas. Su situación privilegiada permite disfrutar de rutas de senderismo con paisajes únicos.

Te invitamos a descubrir este rincón secreto de Almería, la Alpujarra, que te fascinará por su encano y la pureza y tranquilidad de sus calles.